Uno de mis recuerdos más significativos y hermosos fue la llegada a Valizas, Uruguay, el 21 de enero de 2012. Fuimos junto a mis amigos Indi, Eze, Iango, Marto y Mincho. Ese viaje en sí fue tal vez de lo mejor; todo fue increíble. Pero mi recuerdo puntual de la llegada, caminando desde la terminal de Valizas hacia la plaza, es algo que atesoro. Recuerdo el cielo celeste y un circo itinerante haciendo su función, un tipo girando dentro de un aro de circo. El Corsa con los padres de Fermín, que estaban por Uruguay. Todo tenía un brillo que tal vez presagiaba las mejores vacaciones de mi vida. Ahí descubrí que tenía que grabar un disco (lo propio): viajes de LSD, cosas que se mueven en el mar, las rocas en los médanos de la reflexión, el amor de los amigos. Al año siguiente retorné a buscar esa felicidad, con otro grupo de amigos, y la encontré. Pero esa primera impresión surreal de la llegada me la guardaré para siempre.
En los tiempos donde todo es un blog con imagen y sonido me reinaguro este espacio solo de palabras para resistir. Mi anterior blog en 2011 fue un tierno y torpe espacio donde comparti mis afectos primeras angustias amorosas , el deseo de convertirme en artista y en alguien que piensa. Hoy a 10 días de mis 33 años espero seguir en el camino de este deseo/necesidad de expresarme.